Una revisión al Programa para mejores edificios
El año pasado, el consumo mundial de energía tuvo su aumento más rápido de las últimas cuatro décadas. Aunque China recientemente derrocó a Estados Unidos como el mayor consumidor mundial de energía, los estadounidenses aún usan más energía de la que necesitan, lo que corresponde a cerca de un 19% del consumo mundial, según la última BP Statistical Review of World Energy.
A principios de este año, el presidente Obama anunció el Programa para mejores edificios, el que pretende reducir el enorme consumo de energía del país. El objetivo del programa es que los edificios comerciales ahorren un 20% más de energía para el 2020. Este es un esfuerzo ecológico con un fuerte incentivo económico, ya que los cálculos iniciales del gobierno proyectan que el programa les ahorrará a los dueños de negocios $40 mil millones al año en gastos de energía.
Además, el programa creará miles de empleos, lo que es otra buena noticia para esta economía en dificultades. Esto es particularmente importante para los constructores y remodelares, ya que al menos 77.000 de los más de 114.000 mil empleos que el programa proyecta crear estarán en la industria de la construcción, según un informe publicado en junio por la Real Estate Roundtable, el Consejo de la construcción ecológica de Estados Unidos y el Consejo para la defensa de recursos naturales. Esto se debe principalmente a una deducción de impuestos rediseñada para obtener mejoras en el ahorro de energía.
“El Departamento [de energía] prevé varios proyectos que conducirán a un mayor ahorro de energía en los edificios comerciales”, dice Joelle Terry, una vocera del Departamento de energía (DOE, por sus siglas en inglés). “Las soluciones dependerán del tipo de edificio en el que se aplicarán mejoras, cómo éste se usa, en dónde está ubicado y los barreras actuales para un mayor ahorro”.
Estrategias para mejores edificios
Muchos propietarios de edificios tienen problemas para reunir suficiente dinero para hacer renovaciones ecológicas. Para resolver este problema, el programa para mejores edificios ofrece iniciativas de impuestos y garantías de préstamos. El sitio Web del DOE también presenta otras estrategias para:
- Ofrecer subvenciones a gobiernos estatales y municipales que optimizan las regulaciones e impulsan mejoras para el ahorro de energía.
- Asegurarse de que los tasadores cuenten con los recursos necesarios para calcular de manera precisa el valor del ahorro de energía de un edificio comercial.
- Asociarse con el Instituto nacional de normas y tecnología para ofrecer más capacitaciones en áreas como las auditorías de energía y las operaciones de construcción.
El DOE también está pidiéndole a organizaciones y gobiernos locales que adopten el compromiso del ahorro de energía y publiquen sus resultados. Esta estrategia se conoce con el nombre de Desafío para mejores edificios.
“El objetivo del Desafío para mejores edificios es llevar a cabo estrategias y mejoras en el ahorro de energía en los edificios comerciales”, señala Terry. En términos de generación de empleos, el programa probablemente tendrá un mayor impacto en los constructores, ya que creará oportunidades para que estos participen en la implementación de mejoras en edificios existentes.
“Esperamos trabajar con la industria de la construcción y la remodelación para producir un cambio sostenible en los edificios comerciales de Estados Unidos”, afirma Terry.
